El extenso terreno que rodea la casa ofrece al visitante la oportunidad de olvidarse de los agobios y le invita a sumergirse en la atmósfera rural, tomando frutos de los árboles del huerto mientras se pasea junto a los rebaños de ovejas.

Cada rincón de Son Capellot está cuidado pensando en el bienestar de los clientes.

La casa, de estilo mallorquín, cuenta con cinco apartamentos (equipados con cocina, frigorífico, microondas, televisión, DVD, calefacción y aire acondicionado), una habitación doble y una suite.

En Son Capellot, sumergirse en la naturaleza no implica renunciar a ninguna comodidad. Al ser un hotel de pocas habitaciones, cada cliente es tratado con la máxima atención.